Tres días en Siem Reap

06-01-2015

El viaje desde Poipet hasta Siem Reap duró unas 3 horas y el pasaje nos costó 9 dólares por persona.
Angkor Wat
Durante el viaje, por la ventana del autobús pudimos ver que en este país  la realidad es otra a la de su vecina Tailandia. Camboya es uno de los países más pobres del sudeste asiático, sus calles son muy sucias, y la pobreza se hace ver y sentir.
El autobús nos dejó en una especie de galpón como a unos 6 kilómetros del centro turístico de la ciudad, casualmente en el lugar nos estaban esperando «la mafia de los tuk-tuk» que por 5 dólares gentilmente te llevan al centro de la ciudad. Después de gambetear los acosadores conductores, caminamos unos 100 metros por una polvorienta calle de tierra hasta llegar a una avenida y tomar por $3 un tuk-tuk al centro.
Bienvenidos a Cambodia
Niños que juntan latas de bebidas
Gente de Siem Reap
Calles de Siem Reap
Siem Reap es el punto de partida para quien quiera visitar los templos de Angkor, donde se encuentra, entre otros, el templo más grande del mundo. Esta ciudad en completo crecimiento, mayormente debido a su demanda turística, dispone de todos los servicios para un curioso viajero.
Una buena cantidad de confortables guest house, hoteles y resort con amplia variedad de precios se encuentran dentro de la famosa pub street, como ya lo dice su nombre, repleta de pubs, bares, restaurantes, áreas de masajes y puestos de comidas callejeras.
Con sus callejuelas siempre tan concurridas, la pub street es el lugar justo donde tomar un chopp de cerveza nacional por 0,50 centavos de dólar o hacerse un masaje en las tantas áreas de masaje al abierto que por la noche cobran vida.
Nos hospedamos en Win Villa guest house, habitación doble con gigantescas camas, baño privado con agua caliente, toallas, t.v. y wi-fi, $9 la noche.
En la zona vimos guest house con dormitorios por $4 la cama y lugares con habitación doble y baño compartido por $7 la noche, es cuestión de caminar un poco y preguntar.
Por la noche, después de unas pizzas y unas cervezas tirada nos fuimos en busca de un merecido reposo.
Tuk Tuk en espera
Estatua en el centro
Dedicamos nuestro primer día en Siem Reap a descansar, actualizarnos con la moneda, los precios, la gente y el lugar. La moneda local es el rial, 1 dólar equivale a 4000 riales.
El dólar es moneda corriente en Camboya y todo el mundo los usa. Si viajas con euros hay muchos lugares que no te lo cambian, es mejor conseguir dólares antes de entrar al país.
En nuestras caminatas por los alrededores de Siem Reap visitamos algunos de sus mercados que se encuentran al costado del  rió que lleva su nombre.
Te sugerimos de probar un exótico y barato vaso de caña de azúcar exprimida, 1000 riales, acompañado de una baguette recién hecha, 300 rilaes, si la compras en las panaderías, si no te costará un poco más.
Comprando bananos en el mercado central
Puesto de frutas y verduras
Carnicería
Puente que lleva al night market
La tarde la dedicamos a visitar la escuela de artesanos Les Chantiers Ecoles, artesanos de Angkor, entrada gratis.
Escuela especializada en la enseñanza de la escultura en madera y piedra, la pintura tradicional de la seda, la cerámica, los telares y la elaboración de la plata.
Visitamos los talleres orientados a jóvenes alumnos de bajos recursos donde pudimos observar las distintas fases de las elaboraciones.
El lugar dispone de guías en varios idiomas y al final del recorrido te llevan a la galería Artisans d’Angkor donde se encuentran en venta artículos en seda, vestidos, objetos para la casa y muchas de las mejores obras.
Por la noche dimos un paseo por la colorida e iluminada pub street, donde Lisa y Luna aprovecharon para probar el famoso masaje happy feet, metiendo sus pies en una gigantesca pecera donde pececitos  te mordisquean con el fin de regalarte un singular masaje, $2 la media hora.
Artesana trabajando
Trabajo en piedra
Trabajo en madera
Trabajo en yeso
Pinturas
Luna mirando una artesana pintando
Y después… Unos pies nuevos!!
Peces comiéndose mis pies
Más gente para el happy feet!!
Por la mañana de nuestro segundo día buscamos un lugar donde reservar las bicicletas que al día siguiente nos servirán para visitar los templos de Angkor, alquilar las bicicletas nos costó $1,50 cada una, más un adicional de $0,50 para el asiento de Luna, con botella de agua y mapa incluido.
Hablando con algunas personas del lugar descubrimos que se podía comprar la entrada para visitar los templos el día anterior, para evitar largas colas y ganar tiempo extra.
Las boleterías abren a las 15.45 y una vez comprada la entrada es posible entrar al lugar y quedarse hasta las 17.30,  hora del cierre.
Una vez analizada toda esta información, por la tarde decidimos ir a comprar nuestras entradas.
El parque queda a 8 kilómetros de la ciudad y la única forma de ir es en tuk-tuk o moto taxi, $5 la ida y $5 la vuelta.
Como era un gasto que no estaba en nuestros planes, ya estábamos renunciando a la idea.
Hasta que a Lisa le vino la idea de ir al lugar donde habíamos reservado las bicis y ver cuánto nos costaba alquilarla por algunas horas. Y… «Sorpresa!» El dueño del lugar nos dió las bicicletas gratuitamente para que fuéramos a comprar las entradas y para que ya dispusiéramos de ellas hasta el día siguiente. Después de la gran sorpresa tomamos las bicicletas y nos encaminamos hacia el parque.
Viajando en bici
Tomamos el camino que en gran parte va costeando el río, es un trayecto agradable que nos hizo descubrir una Siem Reap que no conocíamos. Por el camino vimos algunas guest house, una buena opción de hospedaje para uno que busca naturaleza y tranquilidad.
A medida que los kilómetros avanzaban nos empezamos a adentrar en el parque, siempre acompañados de una vegetación increíble con gigantes árboles que emanaban un aire fresco y limpio, completamente distinto al que respirábamos todos los días en el centro turístico de la ciudad, donde el el olor a cloacas por momentos se hace irrespirable.
Bienvenidos a Angkor
El valor de la entrada a los templos de Angkor es de $20 dólares por persona el día, o $40 por 3 días. Menores de 12 años gratis.
Una vez adquiridas las entradas dedicamos las 2 horas que tuvimos a visitar parte del Angkor Wat, el templo más imponente del parque y el mejor conservado.
El atardecer nos atrapó fotografiando el Wat reflejado en una especie de estanco con flores de loto, que justo queda frente a él.
La noche ya se estaba acercando y parte del viaje de regreso lo hicimos a oscuras imaginado como hubiese sido la vida de los khmer cientos de años atrás, antes que los turistas, la contaminación, y el plástico ensuciara sus ríos.
Mañana es el gran día, un día entero que dedicaremos a pasear por los maravillosos templos de Angkor.
Lago antes de los templos
Angkor Wat al atardecer
Posando con el Angkor Wat
Jardín del Angkor Wat
Luna nos saca fotos
Paseando por el templo
La Family
Detalle del puente
Entrada a los muros del Angkor Wat
Angkor Wat reflejado en el estanque
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