Koh Lanta en moto

22.02.2015
Llegamos a la isla de Koh Lanta en barco desde Koh Mook.
Zarpamos a las 10:00 de la mañana y después de 2 horas de navegación por el mar de los Andamanes nos fuimos acercando al puerto de la ciudad vieja, la «Old Town» en el este de Koh Lanta.
Antes de empezar la travesía, nos detuvimos a recoger más pasajeros por las vecinas islas de Ko Kradan y Koh Ngai. El pasaje nos costó 550 baht por persona.
Durante el tranquilo viaje pasamos delante de las características formaciones kársticas sumergidas en el mar que con la marea baja dejan al descubierto cantidades de grutas y cuevas donde los turistas hacen sus excursiones día a día.
Después de pasar por innumerables islas deshabitadas desembarcamos en el puerto de la ciudad vieja.
Koh Ngai
Formaciones kársticas
Grutas y cuevas
Koh Ngai
Koh Ngai
Old Town se encuentra en la costa este de Koh Lanta y está conformada por un muelle con vista panorámica a las islas y una calle principal poblada de casas tradicionales en teka, muchas de ellas son negocios de artesanías, restaurantes frente al mar y hospedajes.
Old Town
Centro de Old Town
Puerto de Old Town
Típica casa en Teka
Coco loco
Al descender del barco nos subieron a una camioneta taxi que nos llevó hasta Klong Nin, el lugar donde habíamos decidido buscar alojamiento. El transporte estaba incluido en el pasaje del barco.
Después de recorrer varios hospedajes encontramos a una callecita de tierra roja que cruzaba la carretera principal que da a la playa. Allí había varios bares, casas de masajes, restaurantes y algunos bungalows. Por 400 baht la noche nos quedamos en Charlee Bungalows, limpias y bonitas cabañas con baño privado, agua fría, cama doble con mosquitero y toallas.
Entrega a domicilio
El bar del Charlee
El Charlee B&B
Las banderas del Charlee
En el bar con Jo
El patio
Sombras coloridas

Bungalows
El capo del Charlee
La isla presenta una extensión de 35 kilómetros de largo con otros 12 kilómetros de ancho. Tiene nueve lindas playas para recorrer, cascadas y hasta un parque nacional. Todo comunicado por tres carreteras principales, dos que costean la isla y corren paralelas a las playas y otra que la atraviesa de este a oeste.
Así fue como nuestros 6 días de estadía en Koh Lanta  los pasamos visitando algunos de estos lugares, realizando caminatas, muchos días de playa y vueltas en moto.
Por la carretera
Motoqueras
Tuk Tuk Sr?
Klong Nin queda en el sur oeste de la isla, a unos 15 kilómetros de Ban Saladan donde se encuentra el puerto más importante, en el norte de Koh Lanta. Este puerto con sus coloridas tiendas, algunos hoteles, agencias turísticas y muchos restaurantes con todos sus pescados frescos en exposición es una buena opción a la hora de descubrir la vida de la isla.
Pintores
Cosas raras
Ban Saladan
Alojamientos
Pescado fresco
Puestos de comida
Más comida
Una isla en donde es más fácil cruzarse con un grupo de monos que con un perro o un gato. Habitada en un 80%  por musulmanes y un 20%  por budistas.
Ko Lanta es lugar ideal para alquilar una moto y recorrerla de punta a punta. Y fue eso lo que hicimos, en el Charlee alquilamos motos por 200 baht al día y salimos en busca de sus carreteras muy poco transitadas que hacen más fácil, tranquilo y económico moverse en una moto.
Con Ode, Haydèe y Jo, compañeros de aventura
Lunita y su amiga
Foto hecha por Luna!
Vida cotidiana
Mujeres locales en moto
La primera playa que visitamos fue la de nuestro barrio, por así decirlo. La playa de Klong Nin, con varias rocas es sus extremos y poca vegetación, tiene muchos bares lo que la hace un poco sucia.
Continuando con nuestro recorrido llegamos hasta las arenas blancas de Nui beach, conocida también como «playa de los monos». Un lugar paradisiaco de variada vegetación tropical y un mar azul turquesa, perfecto para relajarse y disfrutar de los masajes que ofrecen a orillas del mar (300 baht la hora).
Es conocida con el nombre de «playa de los monos» porque es muy común ver bajar de los árboles y palmeras grupos de monos dispuestos a robar tu comida, frutas, o cualquier objeto que les llame la atención.
Bajando a la playa
Mar cristalino
La playa
Lugar de masajes
Mis monitos
Más monitos
En dirección sur, a unos 30 kilómetros del puerto principal, llegamos a la playa de Kantiang Bay donde se encuentra un colosal bar construido en bambú y paja. El Same same but different es un lugar donde sirven comida típica thai, bebidas y variados cocktails.
Techo en bambú
Columnas en bambú
Mesas
Nuestra mesa
El techo
Por último visitamos la playa de Klong Hin, donde vegetación y tranquilidad se combinan para ofrecer un lugar único. Para llegar se baja un camino que te lleva directo a un bar muy curioso construido con troncos y maderas que el mar trajo. En una de las esquinas de la playa hay una cueva que seguramente la fuerza del mar formó.
Bar rustico
La cueva
Esperando el atardecer
La playa
Bar reciclado
Siempre en dirección sur, después de pasar Kantiang Bay y entrando unos varios kilómetros dentro tierra se puede ir a ver la Klong Jark waterfall, un lugar hermoso que merece ser visitado.
Para llegar es necesario ir en moto o tomar una camioneta taxi hasta donde empieza la caminata, son varios kilómetros y la carretera es de ripio.
Siguiendo el cauce del río, después de caminar unos 30 minutos dentro de un bosque con árboles de raíces gigantes llegamos a las vacías cataratas. Al ser la época seca del año los ríos estaban sin agua y también así sus cascadas. Solo pudimos refrescarnos en algunos chorros de agua fresca que bajaban de la montaña. Después de un descanso emprendimos el regreso.
A caminar
Poca agua
Arboles
Raíces
Sin agua
Camioneta taxi
Ardilla voladora
Cascadas sin agua
Nuestras vueltas en moto nos llevaron hasta el lado este de la costa, mucho más autentico y alejado del turismo. Debido a que de este lado no hay playas, el lugar tiene muy pocos servicios turísticos, sólo unas pocas guest house. Esto ha hecho que esta parte de la isla mantenga sus poblaciones autóctonas y costumbres, como por ejemplo el barrio de los gitanos del mar donde pocas familias viven de la pesca.
Vida cotidiana
Niños jugando
Cartel tsunami
Barrio de los gitanos del mar
Gitanos del mar
Casa de los pescadores
En el tintero nos quedaron el parque nacional Koh Lanta, al sur de la isla, y muchas cosas más seguramente, como por ejemplo perderse una noche por los coloridos bares de Klong Kong o  realizar alguna caminatas por la infinita Long Beach.
Pero es hora de armar mochilas y seguir viaje hacia nuestra próxima meta, unas de las playas más bonitas del mundo, como así la definen, la península de Railay.
Marea baja
Esperando que suba
Atardecer y marea alta
Barquitos al sol
Navegando
Llegando a Koh Lanta
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