Recorrer el parque histórico de Sukhothai

30-12-2014

El viaje desde Lampang hasta Sukhothai duró unas 4 horas y media y cada pasaje nos costó 178 bahtPara llegar al centro de la ciudad desde la terminal de autobuses tomamos un tuk-tuk antiguo color celeste que nos costó 80 baht.
El propietario del tuk-tuk era un viejito muy simpático que solo se reía y sabía decir en inglés eighty bath. Eso fue suficiente para que nos llevara hasta la Guest House Banthai en la nueva Sukhothai.
Mientras descargábamos nuestras mochilas el viejito sacò desde abajo del asiento de su tuk-tuk una lata con tabaco de armar, me invitó un cigarrillo al cual no acepté. Mientras fumaba insistió con que probara su tabaco así que por cortesía esta vez le acepté una pitada. «Nada mal»…
Después de fumar la pipa de la paz nos sacamos unas fotos para conmemorar el momento y entre risas y saludos se fue en busca de nuevos clientes.
El viejito y su antiguo tuk tuk
El viejito y su antiguo tuk tuk
Decidimos hospedarnos en la Guest House Banthai, habitación con una cama doble y una simple, baño compartido con agua caliente, ventilador y wifi.
Pagamos 250 baht la noche por este lugar con pisos en madera, baños siempre limpios y un patio con muchos bonsai y peceras. El lugar dispone también de bungalows con baño privado, servicio de lavandería y restaurante.
Banthai guest house
Banthai Guest House
Luna jugando con los peces
Luna jugando con los peces
La ciudad nueva de Sukhothai surge a orillas del oloroso río Mae Nam Yom con una población de 37.000 habitantes. A 12 kilómetros de ella se encuentra la «old city», la vieja Sukhothai, donde se pueden admirar las famosas ruinas.
Al otro día desayunamos y fuimos en busca de las camionetas que llevan a la ciudad vieja, 30 baht por persona. Media hora más tarde ya estábamos ensillando nuestras bicicletas, otros 30 baht por bici, para empezar a recorrer el parque histórico de Sukhothai.
Transportes a la ciudad vieja de Sukhothai
Un radio de 5 kilómetros con más de 70 sitios para visitar, todo inmerso en un entorno verde y rodeado de un aire fresco y puro, entre campos de arroz, plantaciones de pequeños bananeros y estaños.
El parque está dividido en 5 zonas, la zona central, la occidental y la septentrional cobran una entrada de 100 baht por persona y por zona, con un adicional de 10 baht si lo recorres en bici, 30 en moto y 50 en auto.
Entre ruinas por aquí y ruinas por allá, llegamos al Wat Chan Long, este Wat en forma de campana conserva aún 36 estatuas de elefantes en su base.
Después de pasar en frente a una estatua de Buda sentado llegamos a la zona septentrional donde hicimos un descanso y comimos unas bananitas acompañadas de un espetinho de pollo, 10 baht.
En esta zona se encuentra el Wat Si Chum con una gigantesca estatua de Buda alta 15 metros.
Wat Si Chum – Sukhothai
Terminado el descanso empezamos a encaminarnos hacia la zona occidental. Fue una vuelta larga y agotadora y el cansancio sumado al fuerte sol empezaban a pasarnos la cuenta.
Lo primero que visitamos, después de una suave subida, fue el Wat Saphan Hin, que significa puente de piedra.

Pero esa solo era la base, luego unos 200 metros en subida por una rústica y antigua escalera de piedras llegamos al Wat donde una espectacular vista del parque fue el premio a nuestro esfuerzo.

Todo era perfectamente custodiado por una estatua de Buda de piè de 12 metros y medio y otra más pequeña a su lado de un Buda sentado.

Wat Saphan Hin

De regreso a la old city pasamos por muchas más ruinas. La parte central solo la vimos de afuera dado que la multitud de gente que había dentro y el cansancio que teníamos desmotivaron nuestra visita.

Ruinas de la parte occidental
Al otro día nos dedicamos a reposar nuestro agotados cuerpos, lavar ropa sucia y pasear por el pueblo.
Conocimos a San-Ta, un gracioso japonés de 69 años que está recorriendo la Tailandia en una moto de 90 cilindrada alquilada, acompañado de una pequeña mochila y su cámara de fotos.
Seba y Santa
Por la tarde paseamos por el pueblo, visitamos el Wat Si Chum, en el patio del lugar hay un laguito al parecer artificial, donde una señora que estaba alimentando algunos gallos le hizo acariciar uno a Luna.
Wat Si Chum
El lugar tiene una imponente estatua de Buda sentado en un altar y a su lado se encuentra otro templo pequeño donde todos los días a las 17:30 se pueden escuchar las plegarias que llevan a cabo los monjes y sus fieles, unas canciones mantra que crean una atmósfera única.
Estatua de Buda
La tranquilidad del pueblo nos atrapó y decidimos quedarnos un día más, el personal de la guest house fue muy cordial y nos sentimos como en casa.
Wachala, el propietario dedica sus días a cuidar el lugar y a otras dos pasiones, los árboles bonsai, que se pueden ver por todo el jardín, y la cría de peces Koi, peces rojos que compra de pequeños y cría durante un periodo de 6 años hasta que llegan a medir un metro de largo.
Personal de la Banthai Guest House
Por la tarde salimos a dar una vuelta por el discreto mercado fijo de frutas y verduras que se realiza entorno al templo. Terminamos comiendo una pizza hecha al horno a leña por 130 baht acompañada de un fresca cerveza Chang, 70 baht.

Llegó la hora de ir a dormir, mañana salimos en busca del año nuevo en Bangkok.

Luna y su amiguito
Luna corre entre la ruinas

Deja un comentario