Qué ver en Malaca

Nos encontrábamos cruzando Malasia vía tierra, de norte a sur, atrás habíamos dejado la tranquila ciudad de George Town y Kuala Lumpur, su cosmopolita capital. Nuestro destino final era Singapur  hacia dónde nos dirigimos y en donde pasamos unos días antes de tomar nuestro vuelo hacia Bali.

Entonces escuchamos hablar que a mitad de camino se encuentra una ciudad muy agradable y con mucha historia, hablamos de Malaca o Melaka en malayo.

Nos pareció una buena propuesta para cortar el viaje, así que después de viajar unos 140 kilómetros más al sur de Kuala Lumpur, llegamos a Melaka, patrimonio mundial de la UNESCO.

El pasaje nos costó 10 RM y el autobús nos dejó en la terminal Melaka Sentral que queda a unos 4 km del centro.  Para llegar al centro de la ciudad puedes tomar un bus urbano, aunque tomar un taxi es muy económico. Si quieren saber el cambio les dejamos este link.

Averiguando un poco y buscando alojamientos @exoticoybarato dimos con una promoción muy buena en el sitio Agoda, donde, por 9 dólares, encontramos una habitación triple con desayuno a buffet incluido y piscina en el último piso, ideal para las horas más calurosas.

El Hotel Sentral Melaka se encuentra a unos 2 kilómetros desde el centro histórico así que, después de dejar nuestras mochilas, salimos con mucha curiosidad en busca de las calles de esta ciudad tan llena de historias.

Acercándonos al centro, por el camino nos cruzamos con algunas iglesias católicas estilo europeo, tuvimos una extraña sensación al verlas fuera del contexto que estamos acostumbrados.

Antiguamente Melaka fue dominada por los portugueses, los holandeses y los ingleses. Uno de sus atractivos principales es la Iglesia de Cristo en la plazoleta principal del centro.

La iglesia fue construida por los holandeses en el 1753, en la plaza hay una torre con un reloj también de estilo Holandés. El cuadro europeo viene completado con una fuente construida por los ingleses en el 1901. El lugar es bastante frecuentado por grupos de turistas y por momentos es casi imposible hacer una foto sin que alguien se te cruce por delante.

No pasan por nada desapercibidas las bici-taxis, por llamarlas de una manera, que hay en la plaza, todas super tuneadas al mejor estilo carnaval de Río de Janeiro, con flores, muñecos, música y sombrillas. No pudimos decir que no y en pocos segundos nos encontrábamos arriba de una de esas coloridas bici que por un precio bastante elevado nos llevó a hacer un recorrido que se podía hacer en pocos minutos caminando.

Así  fue como llegamos hasta las ruinas de lo que fue la fortaleza La Famosa construida por los portugueses y destruida por los ingleses, en el lugar se encuentra también la Puerta de Santiago y los restos de la Iglesia de San Pablo.

La ciudad está atravesada por un río, caminar por la ribera del río Melaka por momentos es como estar caminando por los canales de Ámsterdam.

La ribera está salpicada de pequeños restaurantes y cervecerías, un lugar donde salir a dar un paseo acompañado  de coloridos graffiti que cubren las casas y los puentes. Por la noche, el río se ilumina con las luces de los pequeños cafés y la atmósfera se pone romántica. Esta fue la parte que más nos gustó de Melaka, aparte de todos los murales que hay en ella.

Otra visita obligada es el Barrio Chino, con todos sus colores y sus antiguas tiendas.  Muchas casas del barrio con el tiempo se fueron convirtiendo en restaurantes, negocios y galerías,  no pierdan la oportunidad de entrar en una de ellas para ver sus estructuras.

Durante el día es un lugar tranquilo pero por las noches, de viernes a domingo, se transforma por completo dando lugar al Night Market de la ciudad, el mercado nocturno. El tiempo ideal para quedarse en Melaka son 2 noches, a nuestro criterio, en lo posible durante el fin de semana. Caminando por sus callecitas y fotografiando murales dimos con muchas Guesthouse super economicas y a dos pasos del rio.

Y si hablamos de influencias este lugar sí que las tiene, diversas culturas conviven con normalidad en la ciudad de Melaka, chinos, maleses e indianos, cada unos con sus costumbres y religiones. Budistas, islámicos e hinduistas caminan diariamente por la Harmony Street, una des las calles más renombradas de la ciudad.

Lo particular de esta calle es que sobre ella se encuentran, a pocos metros de distancia, varios templos. El templo budista chino Xiang Lin Si, la mezquita Kampung Kling y el templo hinduista Sri Poyyatha Vinayagar Moorthi, es realmente agradable ver como tres religiones y sus creyentes conviven en paz sobre la misma calle.

Siguiendo el cauce del río siempre caminando por ribera se llega hasta el antiguo barrio malayo Kampung Morten, otra cosita que te recomendamos hacer. El barrio es un viaje en el pasado donde se pueden ver muchas casas de 100 años atrás. Una de estas es Villa Sentosa que funciona como museo y es abierta a las visitas.  La entrada es gratuita, sólo te piden una colaboración a la salida.

Caminando por el lugar y siempre siguiendo el río Melaka descubrimos que la ciudad dispone de un monorail, es el único sistema de transporte ferroviario de Melaka. Al parecer el propósito final del monorail es más de uso turístico que de transporte público porque realiza un recorrido en forma de giro, partiendo y terminando en la estación Tun Ali.

Nuestros dos días pasaron plácidamente en la llevadera atmósfera del lugar, llegó la hora de dejar Malasia, nuestra estadía en este país va llegando a su fin, seguimos viaje rumbo a Singapur, un país muy pequeño pero con mucho para dar.

Bueno viajer@s, esperamos que les haya sido de utilidad este post, no olviden dejarnos su comentario y si quieren recibir más información de viajes suscribanse a nuestra página. Nos pueden seguir también en instagram o facebook, gracias… nos vemos en la próxima parada, Buen Viaje!!

One Reply to “Qué ver en Malaca”

  1. Hello. And Bye.

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