Paranaguà

Marzo 2016 

La Ilha do Mel se encuentra a unos 100 kilómetros de Curitiba nuestro ultimo destino. Para acceder a ella hay que llegar primero a Pontal do Sul, el punto mas cercano a la isla.  Después de unos 30 minutos de navegación, se llega a la paradisíaca Ilha do Mel.

Pero si sos un viajero que andas con tiempo podes ir hasta Paranaguà, de donde también salen barcos, el viaje dura 1 hora 30 minutos. Se llega fácilmente con un autobús desde la terminal de Curitiba, también hay un tren muy visitado que realiza esta trayectoria.

Nosotros escogimos ir a Paranaguà en bus, queríamos conocer esta pequeña ciudad estilo colonial fundada en el año 1648.

La ciudad de Paranaguà es pequeña y si no viajas muy cargado puedes moverse a pie. Desde la terminal de buses de Paranaguà se llega fácilmente caminando hasta su centro histórico, donde se encuentran la mayoría de los hospedajes. Frente al muelle de donde salen los barcos para la Ilha do Mel encontramos el Hi Hostel Continente donde nos hospedamos, un antiguo edificio con un bar abajo. Pagamos …. reales por una habitación doble con baño compartido y desayuno.

Paranaguà conserva aun muchísimas casas y edificios de época, calles empedradas, un bonito paseo costanero y algunos hoteles donde hospedarse y bares y restaurantes nunca faltan. El lugar tiene un aire a pasado, casas viejas, poca gente en sus calles y el río como escenario principal.

Un puente peatonal une la ciudad con la Ilha dos Valadares, donde habitan mayormente familias de pescadores y artesanos de la cerámica y la cestería.

Dos días bastaros para conocer este pueblito colonial , seguimos viaje a uno de nuestros destino mas esperado, la Ilha do Mel. Compramos los pasajes en una oficina que hay frente al muelle, el pasaje nos costó  … reales. Pasadas las nueve estábamos listos para el embarque.

Dejar Paranaguà en barco fue la imagen que nos faltaba para transportarnos aun mas en el pasado. Desde el barco se podían ver los coloridos botes sobre la costa, las grandes palmeras, sus característicos edificios, y la vida cotidiana de la gente que recorre el río.

Lentamente nos alejábamos de la costa de Paranaguà para dejarnos llevar hasta nuestro próximo destino, la Ilha do Mel, donde el único medio de transporte permitido es la bicicleta, nos vemos en el próximo post, a caminar ahora.

Deja un comentario