No pierdas tu vuelo, toma una Moto-Taxi

Este post está dirigido a las personas que se encuentran viajando por alguna de las caóticas ciudades del sudeste asiático, como puede ser en nuestro caso Bangkok, donde existen, entre muchas cosas, estos medios de transporte llamados moto-taxi. Las moto-taxi como ya lo describe su nombre, son la versión de un normal taxi pero sobre dos ruedas. Nunca pensamos en utilizar el servicio de estas desenfrenadas motos que recorren las calles de la ciudad, pero nunca se sabe…

Nos encontrábamos en Bangkok por unos días a la espera de nuestro vuelo hacia Vietnam, no era la primera vez que estábamos en la capital Thai y seguros de nosotros nos dirigiamos hacia el aeropuerto internacional de Don Mueang.

Si te encuentras alojado en el mítico barrio de Khao San, la forma más barata para llegar a Don Mueang  es con el autobús de la linea A4, que va directo al aeropuerto, llega en una hora y cuesta 50 baths. Estábamos a pasos de su parada y nos decidimos por esta opción que al momento nos pareció lo más razonable.

Nuestro vuelo partía a las 19.25 y aproximadamente a las 16.30 ya estábamos arriba del autobús en dirección al aeropuerto. Los minutos fueron pasando, el tráfico estaba un poco lento y los que en un primer momento parecían semáforos interminables se convirtieron en un largo embotellamiento de autos, colectivos y motos. No sabemos porque el autobús hizo una vuelta rarísima y 20 minutos más tarde nos encontrábamos de nuevo en el mismo punto de donde habíamos salido, comenzábamos ya a ponernos un poco nerviosos.

Fué ahí que le preguntamos a la persona que vendía los boletos en cuanto tiempo creía que llegaríamos al aeropuerto, a lo que nos respondió en 1 hora aproximadamente, el nivel de nerviosismo aumentaba gradualmente mientras pasaban los minutos. El autobús avanzaba a paso de hombre. Si perdíamos el vuelo, perdíamos también nuestras reservas en hotel y las visas que ya habíamos pagado para entrar a Vietnam, nuestro viaje comenzaba a desmoronarse.

Eran ya las 17:20 y empezamos a idear un plan B, descartamos la posibilidad de tomar un taxi, era lo mismo que el autobús, el tránsito estaba totalmente bloqueado y nuestro vuelo partía en tan solo 2 horas, necesitábamos también un tiempo extra para el check-in, migraciones y los controles de seguridad, comenzábamos a decirle chau a Vietnam.

El nerviosismo se había ya apoderado de nosotros por completo, fué en ese preciso momento que decidimos bajar del autobús, el cual se encontraba casi siempre parado en cola. Varias veces habíamos utilizados los tuk-tuk para desplazarnos dentro de la ciudad así que probamos a preguntar si alguno de éstos característicos taxis se animaba a llevarnos hasta el aeropuerto, pero todos nos decían que era muy lejos, que mejor tomemos un taxi, o el autobús. Fue ahí que vimos un grupo de moto-taxi en una esquina a la espera de clientes, era nuestra última opción, era una locura pero no nos quedaba otro camino.

Corriendo nos acercamos a ellos y les hicimos entender dónde queríamos ir. Como pudimos nos subimos sobre dos motos con todas nuestras maletas y comenzamos la travesía hacia el aeropuerto. Para los lectores que nunca estuvieron en el sudeste asiático les contamos que la moto es el medio de transporte más común, no todos pueden comprarse un auto pero si una moto, hay miles, y es muy normal ver familias enteras en una Honda 110, ningún policía te va a parar para decirte no se puede.

Y también es muy común ver motos en contramano y por arriba de las veredas, incluso hemos estado en ciudades como Bali donde las calles no tienen cordones sino una especie de cordón rampa para que las motos puedan subir y bajar sin problemas.

Nuestros conductores comenzaron a esquivar personas, subir veredas, pasar semáforos en rojo, ir en contramano y cometer en el lapso de 40 minutos, lo que tardamos en llegar al aeropuerto, una cantidad de infracciones de tránsito increíbles. Afortunadamente y después de arriesgar la vida en cada esquina llegamos a la terminal 2 del aeropuerto internacional de Don Mueang. Llegamos separados, una moto primero y luego la otra, por unos minutos estuvimos perdidos pero finalmente nos reencontramos. Los moto-taxi nos costaron 300 baths por moto.

Nos despedimos de nuestros valientes pilotos y después de recibir sus bendiciones salimos corriendo hacia la ventanilla de Air Asia a realizar el check-in, el cuál todavía milagrosamente se encontraba abierto, lo habíamos logrado, la desesperación se había transformado en alegría, nunca imaginamos lo lejos que podíamos estar. Un abrazo incontenible hasta en donde se escaparon algunas lágrimas sellaba el triunfo de esta pelea ganada en el último round, estábamos rumbo a Vietnam.

Y bueno amigos viajeros, ya saben, que les valga de experiencia, no confiarse a la hora de tomar un vuelo, y por más que conozcan la ciudad y como moverse dentro de ella recuerden siempre de salir con bastante antelación, sobretodo si es la hora pico de un viernes por la tarde, uno nunca sabe qué podrá suceder.

Y recuerden… si están retrasados, o se encuentran en un embotellamiento, o si la ruta está cortada o bloqueada, no se rindan, busquen siempre una solución.

No pierdas tu vuelo, toma una moto-taxi!

P/D : Hay varias aplicaciones tipo Uber pero versión moto que te puedes descargar para planificar mejor tus traslados, en Indonesia usamos Gojek, en Vietnam Grab, también opera en Tailandia.

 

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