Los templos de Angkor

08-02-2015

Creemos que ninguna foto o descripción podrá jamás mostrar cómo son verdaderamente los lugares que hemos conocido viajando, ya sea el Machu Pichu en Perú, o el glaciar Perito Moreno en la patagonia Argentina.
Los templos de Angkor se suman a la lista de nuestros lugares únicos en el mundo, donde una descripción jamás alcanzará para hacer ver lo místico y hermoso de un lugar.
Apsara
Nos despertarnos a las 6:30 de la mañana, desayunamos, tomamos nuestras bicicletas y empezamos a pedalear los primeros 8 kilómetros del día para llegar al parque.
Como habíamos ya comprado las entradas el día anterior nos ahorramos la cola y, salteando las boleterías, seguimos el recorrido dentro de un frondoso bosque.
Por el camino, cerca del lago que rodea los templos, pudimos ver varias comunidades nativas que viven dentro este inmenso parque. Muchas de estas familias venden frutas al costado de la ruta y algunas comidas.
Una vez en el lugar, decidimos empezar nuestro recorrido por el Angkor Wat, el templo más significativo de todo el parque, icono patriótico de la Camboya.
Turistas llegando
Entrando al parque
El lago
Este templo en perfecta conservación tiene tanto para ver que uno podría estar todo un día solo mirando sus 3000 Apsara, figuras femeninas esculpidas en las paredes. Sus enormes galerías nos cubrieron de una lluvia tropical de 10 minutos que lavó el suelo de sus patios en piedra.
Apsara y columnas
Dentro el templo
Llueve en el templo
Patios

Subir a la torre central alta unos 55 metros del suelo por una estrecha y empinada escalera nos permitió disfrutar el aire fresco que recorre sus pasillos y una vista panorámica del lugar. Para visitar algunas parte de los templos, como la torre central, las mujeres tienen que llevar ropa de manga larga que cubran los hombros, si no la entrada no està permitida.

Escalera al cielo
Patio dentro el templo
Ventanal
Columnas y escaleras
Desde lo alto

Después de ver esta magnífica obra arquitectónica hicimos una breve visita al Prasat Kravan donde niños lugareños ofrecían souvenirs en venta. Este monasterio de ladrillos rojizos de mitad del siglo XII posee una torre principal decorada con magníficas grabaciones.

Prasat Kravan
Interior
Interior
Niños  vendiendo
Un enorme arco en piedra coronado por una escultura de una cabeza te da la bienvenida al Banteay Kdei. Este templo con estatuas de serpientes y leones tiene muros coloridos por musgos, que dan al lugar distintas tonalidades. Músicos tocando música tradicional, vendedores y pintores finalizaban el paisaje. Ancianas dentro del templo regalaban inciensos a cambio de una donación, árboles gigantes y una verde vegetación complementaban la postal de este templo en restauración.
El gran arco
Serpientes y leones
La ventanita de mi amor…
Tonalidades en la piedra
Grandes arboles
Inciensos
Pintores y cuadros
Continuamos el recorrido hasta llegar al Ta Prohm, uno de los platos fuertes del parque.
Antes que los exploradores europeos las descubrieran estas ruinas estuvieron cubiertas por la jungla durante siglos. Las raíces de los gigantescos árboles abrazaron las construcciones existentes creando así una convivencia entre la escructura del templo y la naturaleza, espectáculo único en el mundo.
Este templo budista que se encuentra en restauración es uno de los más reconocidos del recorrido. Fotos que se encuentran en el lugar muestran el antes y el después de las obras.
Whisky….
El Ta Prohm y sus raíces
Galería
Que estilo
Templo caído
Cuando un árbol nace doblado…
Un gran bosque
La gran raíz
Siguiendo camino, después de pasar delante el Ta Keo que se encontraba cerrado por restauraciones, hicimos breves visitas a los templos de Chao Say Tekoda y Phimeanakas antes de atravesar la puerta de la victoria de Angkor.
Admiramos las pasarelas de piedra y las estatuas del Baphuon para luego dirigirnos hacia el Bayón, el templo que muestra la evolución arquitectónica de los khmer durante el imperio de Angkor. Las repetidas caras esculpidas en las torres del templo acompañaron nuestro paseo, estrechos pasillos y empinadas escaleras  marcan el recorrido entre los muros hasta llegar a lo alto desde donde se pueden ver las torres muy cerca.
Después de un descanso fuimos en busca de la puerta meridional del Angkor Thom para terminar nuestro recorrido mirando el atardecer en el templo de Phonon Bakken en lo alto de su montaña desde la cual se puede admirar la inmensidad del parque.
León en piedra
León en piedra
Escalera empinada
Buda gigante
El Bayón desde lejos
Toro sentado
Subiendo al Phonon Backghen
En penumbras bajamos la montaña, donde en la base nos esperaban nuestras bicicletas dispuestas a devolvernos a la ciudad de Siem Reap, una cantidad de tuk tuk, vendedores y moto taxi trataban de pescar los últimos turistas que dejaban el lugar, el día había terminado, así también nuestro paseo por los templos de Angkor, un legado del imperio Khmer que les aconsejamos visitar por lo menos una vez en la vida.
Acá les dejamos algunas postales viajeras del maravilloso Angkor Wat.

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