Los fuegos artificiales de fin de año en Sydney

Llegar a Sydney en las vísperas del año nuevo fue encontrarnos con una ciudad tomada por turistas de todo el mundo en medio de los preparativos del evento más importante de la ciudad, los fuegos artificiales de fin de año, sin dudas los más famosos del mundo.

Esperando el nuevo año, Sydney

En viaje anteriores habíamos visto ya espectaculares eventos pirotécnicos como los fuegos artificiales de la bahía de Valparaíso, media hora de incesantes colores pintando el cielo chileno desparramados en 20 km de costa, como así también los fuegos artificiales de Bangkok, perdidos en medio a la muchedumbre tratando de encontrar un poco de espacio para pasar. Esta vez, después de tantos años de dar vueltas por el mundo y festejando el año nuevo en lugares tan lejanos y diversos, nos encontramos en Sydney listos para descubrir esta ciudad y recibir el año nuevo en unos de los lugares donde llega primero.

El otro lado de la bahía, Sydney

Nos alojamos en las afueras de la ciudad, en el barrio de Liverpool, los precios de los hospedajes dentro del centro eran altísimos en esta época del año, así que encontramos en el sitio airbnb una habitación en la casa de una parejita de australianos por 60 dólares la noche. Para llegar a los lugares de interés nos movíamos con el tren, el cual tardaba unos 45 minutos en llegar al corazón de la ciudad.

Para utilizar los medios de transporte de Sydney es necesarios adquirir la tarjeta recargable Opal con la cual es posible tomar, metro, trenes y ferris. Se obtiene de manera gratuita en cualquier boletería. Un dato muy importante es que los días domingos uno puede utilizar los medios de transporte ilimitadamente por un costo de tan solo 2,50 dólares.

En los cinco días que estuvimos en Sydney pasamos obligadamente por los lugares postales de la ciudad. Todo comienza en la bahía, el punto más representativo, donde después de descender del tren en Circular Quay, nos encontramos de cara a la Opera House y al gigantesco Harbour bridge.

Si estás viajando con un niño, como en nuestro caso, será inevitable perder una tarde en el Luna Park que se encuentra del lado opuesto a la bahía. Con coloridos entretenimientos para todas las edades, es un agradable lugar donde dar un paseo.

Luna Park, Sydney
Luna Park, Sydney
Luna Park, Sydney

Como el mítico barrio de la Boca en el puerto de Buenos Aires, los habitantes de Sydney poseen el The Rocks, antiguo barrio de inmigrantes europeos, marineros, cazadores de ballenas y ex presidiarios que, en los comienzos de la historia de esta ciudad, buscaban diversión entorno a los burdeles, donde, entre otras cosas, se fumaba el opio a cielo abierto. El barrio, hoy centro turístico, conserva aun en sus calles muchos antiguos edificios, una imagen que sin dudas te transporta a la época colonial. El Museo de Arte Contemporánea se encuentra dentro del barrio, vale la pena visitarlo, es de entrada gratuita y en su parte superior hay una terraza que ofrece una bonita vista de las tantas caras de la bahía.

The Rocks en víspera de año nuevo, Sydney
Museo de Arte Contemporánea, Sydney

Muchos puntos de interés de Sydney se pueden alcanzar vía mar, así que nos dirigimos nuevamente hasta Circular Quay, más precisamente a la parte del puerto donde se encuentran los ferris que recorren las aguas de la bahía. Estos unen varios puntos de la ciudad y vienen comúnmente usados como medio de transporte por los habitantes de Sydney. Nosotros los utilizamos para llegar a Watson Bay y Manly donde se encuentra el acuario de Manly y la concurrida playa Manly Beach.

La bahía de Sydney
Vista desde Watson Bay, Sydney
Manly Beach, Sydney

Y si hablamos de playas no pudimos dejar pasar de lado la playa más famosa, la Bondi Beach, famosa por sus olas y por su fina arena dorada, con una longitud de un kilometro de largo es la playa más visitada de la ciudad.

Bondi Beach, Sydney
Bondi Beach, Sydney

Y entre caminatas y viajes en ferris se acercó el día tan esperado, el año nuevo estaba casi golpeando la puerta. Sabíamos que más de un millón de personas de todo el mundo asisten año tras año a los fuegos artificiales y que encontrar un lugar donde poder disfrutarlos adecuadamente no es nada fácil.

Hay 60 puntos panorámicos de donde se puede ver el espectáculo, muchos de ellos gratuitos, los más comunes son el Jardín Botánico y la Opera House donde muchas personas pasan la noche anterior haciendo fila para al otro día conseguir los mejores lugares. Algunos de los puntos panorámicos gratuitos tienen capacidad de hasta 40.000 personas y a medida que se van llenando sus accesos vienen cerrados por el personal de seguridad. Nosotros llegamos al lugar alrededor de las 16:00 y algunos puntos ya se encontraban cerrados.

Hay agencias y sitios web en donde se pueden comprar los tickets para los puntos panorámicos vip donde se paga el ingreso, muchos de ellos son con asientos numerados y con una menor cantidad de personas.

No está permitido ingresar objetos de vidrio ni bebidas alcohólicas. Pero si es posible adquirirlas dentro de algunos lugares, donde también se venden comidas. Todos los puntos son provistos de baños químicos.

En las cercanías de Circular Quay se encontraban varias oficinas de atención al turista donde entregaban un mapa de todos los puntos panorámicos gratuitos y el programa del evento, disponible en varios idiomas.

Después de dar vueltas y evaluar diferentes posiciones nos inclinamos por el punto panorámico Dawes Point, justo debajo del Harbour bridge. Teníamos una buenísima vista de la Opera House y de la bahía y su trafico de barcos cotidiano.

Dawes Point, Harbour Bridge, Sydney
Dawes Point, Harbour Bridge, Sydney

Alrededor de las 18:00 comenzaron los espectáculos de acrobacias aéreas, luego llegó el turno de el Show de Agua de los bomberos, que arrojaban agua al cielo y a las 20:30 comenzó la Ceremonia de bienvenida al Pueblo Aborigen donde se proyectaron imágenes sobre las paredes del puente. Finalmente a las 21.00 comenzaron los fuegos artificiales para la familia, este espectáculo menor, pero igualmente imponente, está dedicado especialmente a los niños y es la previa de lo que será la medianoche. Durante las horas restantes continuaron a desfilar sobre las aguas de la bahía una cantidad increíble de barcos iluminados.

Esperando el 2017, Sydney
Esperando el 2017, Sydney

Las horas fueron pasando entre charlas con los vecinos del lugar y juegos de carta, la medianoche se fue acercando y ahí estábamos los tres, después de 8 horas de espera listos para ver los fuegos artificiales más espectaculares del mundo.

No tuvimos la típica cena de año nuevo con varios platos para escoger y comida hasta reventar, simplemente comimos unos sándwich que nos habíamos preparado en casa, sin embargo la felicidad nos invadía a medida que la hora cero se acercaba.

Sobre las paredes del iluminado puente de Sydney comenzaron a proyectar saludos de bienvenida en varios idiomas, estábamos a minutos de la medianoche. De repente la cuenta regresiva ocupó el lugar de los saludos y comenzó a descender hasta inevitablemente explotar en un cero lleno de colores.

Esperando el 2017, Sydney
Esperando el 2017, Sydney

El 2017 se rendía a nuestros pies mientras nuestras pupilas trataban de captar este espectáculo increíble pero real. Los seis puntos de donde se lanzaban los fuegos se unificaron en una sinfonía de explosiones que invadieron la maravillosa bahía de Sydney. La Opera House cambiaba de colores al ser contagiada por la luminosidad que despedían los fuegos.

Cuando creíamos que el espectáculo estaba llegando a su fin Sydney se jugó su ultima carta con una cascada de fuegos que caía desde el puente y desembocaba en las aguas de la bahía. La frutilla sobre la torta que nadie se esperaba, para finalizar con un show inolvidable 100% exótico y barato.

Porque la vida esta llena de sueños no tan solo para ser soñados sino para ser realizados.

Esto era uno de nuestros sueños, hoy echo realidad. Y el tuyo cual es???

Fuegos artificiales de fin de año, Sydney
Fuegos artificiales de fin de año, Sydney
Fuegos artificiales de fin de año, Sydney
Feliz 2017!

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