Kuala Lumpur-Barrio Chino

Sin dudas la capital de Malasia es un lugar donde hay muchas cosas interesantes para ver, grande ciudad de imponentes edificios y un moderno sistema de transporte reúne una variada mezcla de culturas, religiones y costumbres.

Puedes comer comida típica hindú para el almuerzo y cenar en el más genuino restaurante chino mientras un viejito que grita te cocina el mejor pollo hervido que comiste en tu vida! Veníamos de estar unos días en la maravillosa y atípica Georgetown para pasar de casas de estilo colonial a edificios futuristas, imponentes parques y más comida callejera.

Cómo llegar

Llegamos a Kuala Lumpur desde la ciudad de Georgetown partiendo desde su terminal de autobuses. El pasaje nos costó 35 MYR cada uno, niños con descuento, viajamos con la empresa SE Súper Express

El viaje en total duró 5 horas, a la mitad del camino hicimos una parada de 20 minutos en una zona de descanso donde pudimos ir al baño, ya que en el bus no había. En la verde área se encontraba un kiosco donde vendían sándwiches, gaseosas, frutas y unas buenísimas empanadas picantes! Recargamos energía y continuamos el viaje sumergidos en un variado paisaje tropical donde prevalecían las plantaciones de palma.

Malasia es uno de los mayores productores de aceite de palmera en el mundo, en mucha descripciones del país, anduvimos leyendo que todas esas palmeras están reemplazando hoy el bosque primario, que se puede todavía admirar en la costa este. Así fue como nos acercamos a la capital, reflexionando sobre el impacto del hombre sobre el planeta…

Desde la moderna terminal de Kuala Lumpur, la forma más simple y económica para moverse dentro de la ciudad es con el metro, la KTM que llega a todos los puntos turísticos más importantes. El precio varía según la distancia que uno recorre, el mínimo es 1,20 MYR y va aumentando. Cambio 1 USD= 4,1934 MYR

Dónde alojarse

El metro nos acercó hasta China Town, el barrio chino de la capital de Malasia, lugar donde elegimos alojarnos después de ver varias opciones. En este característico barrio encontramos gran variedad de hoteles a un muy buen precio.

Por 13 dólares la noche nos hospedamos en Sasana Hotel, escondido detrás de los puestos del mercado y los carteles de los negocios. Lo reservamos unos días antes en el sitio de Agoda, un hotel moderno, con muy pequeñas habitaciones con cama doble y baño privado con agua caliente, A.C. y wi-fi (Que no funciona muy bien).

Después de dejar nuestras mochilas salimos a dar una vuelta para descubrir que encontrábamos para comer. Aparecimos en medio de un mercado que todos los días atrae a miles de curiosos de todo el mundo. Negocios de ropa, electrónica, imitaciones de perfumes y relojes, cafeterías, florerías y muchas más tiendas se esparcen por las anchas peatonales del lugar, al cual no le faltaba nada.

Caminando por sus afolladas calles nos dimos cuenta que estábamos alojados sobre la Petaling Street, calle principal del mercado Chino, donde en una de sus esquinas venden refrescantes licuados de frutas y castañas tostadas al momento.

Para escapar por unos minutos del bullicio del mercado les aconsejamos visitar dos templos que se encuentran dentro del barrio, uno budista y otro hinduista, ambos en la misma calle y de entrada gratuita.

El Guan Di Temple se encuentra situado en el corazón de Chinatown, fue construido en el año 1888 y está dedicado a “Guandi ” dios de la guerra.

Es un pequeño pero maravilloso templo taoísta, a veces un poco poblado por grupos de turistas. Lo visitamos en varias ocasiones porque pasábamos delante de él para ir a tomar el metro y les aseguramos que, encontrando el momento justo, se puede disfrutar de la tranquilidad del lugar.

Basta descender unas calles más para llegar al Sri Maha Mariamman Temple, el templo hindú más antiguo de Kuala Lumpur que pertenece al siglo XIX.

Para entrar hay que quitarse los zapatos y dejarlos en una sala donde entregan un número a cambio de unas monedas como ofrenda, las mujeres deben cubrirse. 

Al entrar al templo, de coloridos murales y esculturas, nos llevamos la sorpresa de que la música que se sentía sonar adentro, no salia por los parlantes, sino que la estaban tocando en vivo, una maravilla!

Cuando las ganas de comer eran ya incontenibles nos acercamos a la calle donde se encontraban los puestos de comida.

Para los amantes de la comida callejera  les contamos que el «street food» del barrio Chino de Kuala Lumpur es variado y que las opciones son muchas a la hora de elegir.

Hay también restaurantes y bares corte occidental para quienes busquen un menú más familiar o un desayuno continental. Nosotros finalizamos nuestro full-inmersión China Town comiendo un clásico plato de arroz con pollo.

Así terminamos nuestro post y nuestro primer día en Kuala Lumpur, próxima parada, las Batu Caves.

Saludos y buen viaje!

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