Ilha do Mel

Marzo 2016

Después de una hora y media de viaje desembarcamos en el muelle de Nova Brasilia en la parte central de la isla donde se encuentran algunos restaurantes, negocios y posadas. El barco continuo su viajé hasta la villa de Encantadas en la parte sur de la isla, su  ultima  parada.

En el lugar hay varias posadas donde hospedarse, nosotros encontramos una no muy lejana al muelle donde desembarcamos. Pagamos 100 reales una habitación para tres personas, con desayuno incluido.

Al pie del muelle están las oficinas de información turística y a su lado hay un  un servicio de carros-taxi que transportan, entre otras cosas, equipaje y mercaderías. El precio varia según la distancia.

En el centriño del lugar hay un mercadito que vende casi todos los productos necesarios para cocinar.

La Ilha do Mel es ideal para quien viaja con niños, por sus calles de arena no está permitido el uso de medios mecánicos, todo el lugar se recorre a pie, o en bicicleta.

Muchos lugares de este parque estatal no pueden ser visitadas para así preservar su fauna. Pero hay muchos lugares exóticos para conocer, donde todo comienza siempre con una entretenida caminata por sus senderos cubiertos de mata atlántica y grandes charcos de agua que muchas veces te obliga a mojar los pies.

Por las noches el lugar queda en penumbras, sus senderos no disponen de una red de iluminación, solo algunas lamparitas se encienden dejando al descubierto alguna posada o restaurante. Salir en busca de un lugar donde cenar quería significaba decir «hagamos una caminata a oscuras», con linterna en mano claro esta!

La Ilha do Mel es un lugar muy turístico en verano, donde se hace por momentos muy difícil conseguir un lugar donde dormir, lo mismo ocurre en el período de carnaval y la pascua.

La isla se transforma y su vida nocturna se hace mas concurrida, durante el día llegan olas de turistas que bajan de los cruceros a visitar la isla por unas horas.

La isla posee 5 pequeños asentamientos. Fortaleza al norte, Encantadas al sur, Nova Brasilia y Farol en la parte central y playa Grande bajando hacia el sur.

Pasamos gran parte de nuestros días recorriendo esta isla con forma de ballena, en una de nuestras caminatas visitamos el faro, después de subir unas largas escaleras se llega a los mas alto del Morro das Conchas un buen lugar para hacer una foto panorámica de las vecinas Playa do Fora,  la Playa Grande y la Playa do Miguel.

La caminata mas larga fue la visita a la Fortaleza, saliendo desde el centriño de Nova Brasilia son 3 kilómetros de caminata por la playa de Fortaleza hasta llegar al la Fortaleza de Nossa Senhora dos Prazeres. El la parte alta de la Fortaleza hay unos cañones y unas trincheras de piedra. Hay un sendero que sale desde la Fortaleza y que llega hasta un mirador que regala un visita al mar imponente.

En la pequeña villa de las Encantadas se encuentra la Gruta das Encantadas, otro lugar que visitamos. Se llega fácilmente desde Nova Brasilia por una agradable caminata por los senderos siempre verdes de este parque estatal.

Hay carteles que señalizan el recorrido. La gruta es el patrimonio natural mas importante de la isla, formada por la erosión producida por el mar contra la roca. Para facilitar su llegada hay una pasarela que llega hasta la gruta.

Infinitas caminatas por interminables playas salvajes se llevaron nuestro tiempo en esta isla de rocas gigantes. Llego la hora de dejar los enredados senderos para subir de nuevo al barco que nos acercara al continente en Pontal do Sul, a tan solo 4 kilómetros.

Quedara siempre intacta  la sensación de haber tenido en estos días una comunicación directa con la naturaleza  y la paz que genera este lugar.

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