DESCUBRIENDO MALASIA, GEORGE TOWN

Después de dejar Koh Lipe llegamos a la ciudad de Hat Yai con la idea de tomarnos el tren que llega hasta Malasia, precisamente a la ciudad de Butterworth. Pero cuando llegamos a la terminal de trenes descubrimos que todos los pasajes ya estaban vendidos y que había que esperar hasta el otro día para seguir el viaje.

Como ya conocíamos Hat Yai, donde no hay mucho para ver, nuestra idea de llegar a Malasia en tren se desvanecía, sin dudas no nos íbamos a quedar otro día en esa ciudad, entonces elaboramos de inmediato un Plan B.

Sabíamos que en los alrededores de la terminal de trenes hay varias agencias de viajes que venden pasajes para muchos destinos, ya sea dentro de Tailandia o hacia Malasia. Sin perder tiempo fuimos en busca de una de estas agencias.

A menos de una hora de nuestro frustrado viaje en tren ya estábamos arriba de un minivan rumbo a la frontera de Malasia. Compramos nuestros pasajes hasta la isla de Penang, donde se encuentra la ciudad de George Town, su ciudad capital y nuestro próximo destino. Pagamos por nuestros pasajes 450 baths, al momento de subir al minivan nos cobraron otros 50 baths de seguro y cuando llegamos a la frontera tuvimos que pagarle al chofer otros 10 baths que nos exigió por cuidarnos el equipaje, avivadas de ultimo momento!!

Cruzar la frontera entre Tailandia y Malasia

Hat Yai se encuentra a sólo 30 km de la frontera con Malasia. Una vez ahí realizamos primero los tramites migratorios del lado tailandes para luego continuar el viaje por unos minutos hasta llegar a los controles del otro lado.

Del lado de Malasia es necesario descender del minivan con el equipaje en mano y pasar por unos controles de seguridad antes de sellar el pasaporte.

Donde alojarse

Después de tres horas de viaje llegamos a George Town, afortunadamente el conductor nos dejò en la puerta de nuestro alojamiento, el Muntri House, ubicado sobre la tranquila calle de Lebuh Muntri. Sin saberlo habíamos dado con un lugar económico, bonito y muy bien ubicado.

Una casona tradicional que ofrece habitaciones con bao compartido, aire acondicionado y ventilador, toallas, wi-fi y desayuno incluido. Todo por el precio de 13 euro la noche por dos personas. Para tener en cuenta la moneda nacional de Malasia es el ringgit malayo  MYR, 1 euro equivale a 4,62  MYR.

Por las noches los bares abren sus puertas dando lugar a la música en vivo. Es el barrio backpacker por excelencia, donde las casonas coloniales se fueron con los años transformando en hostels, guesthouses, bares, restaurantes, y coloridos negocios de buen gusto.

Fue así que nos acercamos a el Guacamole, un bar corte mexicano, «pero sin ningún mexicano», que organiza shows diarios con bandas en vivo. En un momento de la noche comenzó el espectáculo y fue ahí que nos pareció por un momento estar fuera de la realidad.

Nuestros oídos estaban escuchando CUMBIA ARGENTINA y cada acorde que pasaba nos sentíamos más confundidos. Nunca imaginamos encontrar un grupo de argentinos tocando cumbia en un bar de Malasia. El grupo aún no había terminado de tocar su primera canción que ya parecíamos fans de toda una vida!

Originarios de Rosario «SUPER CUMBIA Y LA LIGA DE LA ALEGRÍA» enloquecía a los turistas de todo el mundo que se encontraban en el bar con su ritmo pegadizo y su simpatía desbordante, pudimos comprobar una vez más que la música no tiene fronteras.

Después de pasar nuestra primera noche entre cumbias, tacos, tequila limón y sal nos fuimos a dormir un poco confundidos. Mientras mirábamos el ventilador de techo de nuestra habitación pensábamos, «estamos en Malasia?»

Super cumbia y la liga de la alegría

Cosas para hacer

Comenzamos nuestro segundo día en Malasia con la idea de ver esta ciudad con la luz del día. George Town es famosa por muchas cosas, pero lo que más resalta a los ojos de un curioso viajero seguramente serán sus graffitis y su arquitectura colonial.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, aquí el arte se hace sentir en cada esquina y nuestra cámara de fotos parecía enloquecida con tantos detalles para fotografiar.

Al ser una ciudad tan grande decidimos ir en busca de una moto en alquiler para poder recorrerla mejor. Afortunadamente, sobre la calle Chullia nos cruzamos con un lugar que alquilaba bicicletas a batería por 15 MYR la hora, era mucho más caro que alquilar una moto (25 MYR el día), pero la idea de las bicicletas a batería era algo exótico y lo queríamos experimentar.

Sobre nuestras bicicletas primero visitamos los muelles de Chew Jetty, que son antiguas casas de los inmigrantes chinos construidas sobre muelles de pilares de madera. Hay varios muelles y cada uno lleva el nombre de un clan chino. Pudimos observar que todavía continúan viviendo familias sobre estas pintorescas casas, que en su mayoría se han convertido en negocios de souvenirs, tiendas y restaurantes. El paseo es bastante turístico pero sabe conservar su encanto, un lugar digno de visitar. Al final de cada muelle hay unas interesantes  vista al mar y hasta en uno de ellos se encuentra un pequeño templo chino.

Continuando nuestro paseo por el centro de la ciudad pasamos delante la atractiva mezquita de Masjid Kapitanm Kelling que se encuentra en Jalan Masjid, otra mezquita que nos llamo también la atención,  sobretodo por la arquitectura de su torre, es la de Acheen Street, construida a principios del 1800 es una de las mas antiguas de Penang.

Malasia es un país donde conviven tres culturas diferentes, los malayos, los chinos y los indianos, con sus costumbres, idiomas y religiones. Es por eso que George Town posee el barrio chino, “ChinaTown” y la Little India”, el barrio indiano.

Salir a recorrer sus calles es otra de las vueltas obligadas de esta ciudad multicultural. A nosotros nos gustó mucho la Litlle India con sus coloridos negocios, su música, sus comidas y sus templos. En el barrio se encuentra el templo hindú Sri Mariamman, es el más antiguo de George Town, construido en 1833. Nos atrajeron sus coloridas esculturas de su entrada y la forma del templo, un mundo nuevo que estamos descubriendo en nuestra primera visita a Malasia.

También hay varios templos chinos para visitar, nosotros comenzamos por el más cercano que teníamos. Sobre la calle Lebuh Muntri se encuentra el Hainan Temple, es un lugar muy tranquilo y prácticamente sin turistas, ideal para hacer fotos y disfrutar de su diseño, sobretodo sus columnas de piedra tallada, y de las estatuas que se encuentran en la entrada.

En el centro histórico de la ciudad hay más templos para visitar, uno es el templo chino de Yap Kongsi. Los Kongsi eran las casas donde se reunían los clanes chinos. Las paredes y los pilares de piedra tallada son una obra de arte, así como sus esculturas de dragones.

Otro templo chino que visitamos es el Teo Chew, construido por  inmigrantes chinos del sur de China  que hablaban el dialecto de teochew, de ahí su nombre. Se encuentra ubicado en el área de Little India muy cerca del templo hindú Sri Mahamariamman. Su restauración en manos de artesanos chinos con técnicas y materiales de construcción tradicionales le valió un premio de la UNESCO en el 2006.

Nuestro tercer día dejamos los templos de lado y nos fuimos en busca del reconocido «Street Art». Todo comenzó años atrás, después que la UNESCO declarara a la ciudad Patrimonio de la Humanidad. Las autoridades organizaron un concurso con la idea de mejorar algunas zonas a través del arte callejero, y la verdad que les fue muy bien, dado que hoy en día sus graffitis se han convertido en la atracción principal de la ciudad.

Entre estos artistas resalta el nombre de Ernest Zacharevic, quien con sus dibujos realistas supo plasmar escenas cotidianas de los niños de George Town. En sus murales incorpora objetos como bicicletas, hamacas, motos, sillas y otros. Si te quieres tomar una foto delante de estos originales murales vas a tener que hacer la cola, imagínense que suceso!

Otro artista que se destacó en este concurso fue el caricaturista malayo Tang Mun Kian. Pasando de la tinta al metal este artista realizó sus caricaturas en estructuras de hierro que luego fueron fijadas en distintas paredes de la ciudad, realmente algo innovador que causó un gran efecto en sus habitantes y visitantes.

Sin dudas estos son los artistas más reconocidos de George Town, pero tenemos que remarcar que los graffitis de artistas desconocidos son muchos, de una belleza y calidad increíble que le regalan a la ciudad color y mucha vida. El ente turístico ha creado un mapa «Street Art» con las obras más reconocidas, así uno no se pierde nada, una excelente y divertida idea.

Otro atractivo que recomendamos visitar son las casas de antigüedades, estos negocios vistos desde fuera no parecen gran que, pero si entras adentro realizarás un viaje en el tiempo con antigüedades asiáticas únicas. Te recomendamos el que lleva el nombre de Bang Hin. Si eres un amante del pasado te darán ganas de comprártelo todo, ten cuidado!!

Después de una día agotador recorriendo el arte callejero de la ciudad te recomendamos regresar a tu alojamiento en uno de los muchos rishó (bici-taxi) que circulan por el centro histórico de la ciudad, con ese estilo particular que solo ellos poseen. Normalmente los conductores de estas bicis cobran 40 MYR la hora, pero también realizan viajes cortos por mucho menos.

Realmente la ciudad de George Town nos encantó, lamentablemente solo teníamos tres días para recorrerla, donde no paramos un segundo y en donde seguro nos quedaron muchas cosas por ver. Pero nos vamos con esa tranquilidad de saber que regresaremos por más, 10 puntos para George Town, Malasia nos está gustando mucho y esto recién empieza!

Nos vemos en el próximo destino viajero, la ciudad de Kuala Lumpur!! Y, ya sabes, si te ha sido útil esta información, COMPÁRTELA con todos. Hasta la próxima.

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