Como cruzar la frontera entre Aranya Prathet y Poipet

04.01.2015
Dejamos Bangkok y, después de un  largo y caluroso viaje en tren que duró más de 6 horas, llegamos aproximadamente a las 19:30 a la ciudad de Aranya Prathet.
El tren se retrasó de 2 horas porque estaban arreglando la vía. Cada pasaje en los vagones de tercera clase nos costó 48 baht.
Terminal de trenes de Hua Lamphong
Caminamos desde la estación de trenes hacia el pequeño centro de esta ciudad y nos hospedamos en una de las 4 guest house que hay. Pagamos 350 baht por una habitación doble con baño privado,wi-fi, agua caliente y aire acondicionado.
Pasamos la noche en esta ciudad fronteriza con poco que ver y hacer. La mañana siguiente buscamos un tuk-tuk que nos llevó hacia la frontera de Poipet en Camboya, 80 baht.
Niño mirando el paisaje, Tren Bangkok- Aranya Prathet
Luna jugando en el tren Bangkok – Aranya Prathet

Una vez en el lugar, la salida de Tailandia fue bastante simple y rápida, hicimos la fila que hacían todos, nos sacaron la foto, y luego de sellarnos el pasaporte ya estábamos rumbo hacia el famoso paso fronterizo camboyano.

Después de evitar algunas personas que te ofrecían hacer el visado con agencias, con el único fin de cobrar su comisión, llegamos a un lugar donde compilamos un módulo al parecer estadístico.
Seguimos camino hacia la oficinas de la policía de migraciones. El lado camboyano era todo un desorden y uno no sabía bien hacia a dónde debía ir.
Es por ahí? Frontera Tailandia – Cambodia
Entre gente que iba y venía de un lado al otro, motos, vendedores y carros cargados de mercaderías nos pasamos por alto la oficina de migraciones y terminamos en una especie de oficina clandestina al externo, donde unos policías nos dijeron que era ahí el lugar donde se hacía la visa.
Después de compilar un módulo, nos pidieron una foto. Terminada la práctica el poli nos pidió 35 dólares más 200 bath.»Sorry» ???!!!
Como ya sabíamos que existe este tipo de fraude de parte de la policía de migraciones entramos en discusión con el, diciéndole que ese no era el precio.
El tipo se hizo el enojado, nos devolvió los pasaportes, módulo y foto y nos hizo señas de que nos fuéramos de ahí, así que agarramos nuestras cosas y volvimos hacia atrás. Fue justo en ese momento que vimos la escondida oficina de migraciones.
Al entrar descubrimos penosamente que ya el visado no costaba 20 dólares como habíamos leído en guías y blogs de viajeros, ahora costaba 30 dólares, así decía el cartel azul con letras blancas.
Nos acercamos a las ventanillas donde se paga la visa escoltados por 10 policías que solo te metían presión con sus miradas cómplices.
Finalmente pagamos los 30 dólares más 100 baht, entregamos nuestros pasaportes y después de 10 minutos ya teníamos nuestras visas, con propina, claro.
Otra forma para obtener la visa y evitarse las estafas fronterizas es tramitarla online con algunos días de antelación.
Parecía ya todo terminado pero faltaba el sellado de entrada, así que después de caminar 100 metros llegamos hasta otro control donde te reciben unos policías pidiéndote la visa.
Llenamos un módulo más, hicimos la lenta fila, nos sacaron la foto y después de tomarnos las huellas digitales sellaron nuestros pasaportes con una estadía de 30 días.
Al salir de la interminable cola un autobús gratuito nos llevó hacia la terminal de Poipet. Tomamos el primer autobús que salía hacia Siem Reap, 9 dólares cada pasaje, después de tanto stress habíamos cruzado esta famosa frontera, ya estábamos en Camboya.
Acá le dejamos algunas postales de nuestro viaje en tren.
Paisaje ferroviario, tren Bangkok – Aranya Prathet
Campos de arroz con agua, tren Bangkok – Aranya Prathet
Luna socializando, tren Bangkok – Aranya Prathet
Palmeras, tren Bangkok – Aranya Prathet
Campos de arroz, tren Bangkok – Aranya Prathet

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