Kuala Lumpur – Batu Caves

Las Batu Caves son una de las visitas obligadas de muchos viajeros que pasan por Kuala Lumpur, un complejo de cuevas  fantástico que no podíamos dejar de lado. Queríamos visitar el templo hindú más importante fuera de la India, donde muchos turistas, en su mayoría indianos, se dirigen diariamente.

La entrada es gratuita y se llega fácilmente con la línea roja del metro, la KTM Komuter. El tren sale de la estación KL Sentral, el costo del pasaje es super económico y el viaje tarda unos 30 minutos en los modernos vagones, diferenciados por sexo. De este detalle nos dimos cuenta tarde, cuando ya estábamos dentro del vagón equivocado.

El recorrido termina en la última parada de la línea donde todos descienden. Basta solo seguir la multitud para llegar hasta la entrada del lugar, después de pasar delante de unos vendedores de recuerdos, inciensos y velas uno se encuentra con la estatuas de Hanuman, dios mono de la mitología hinduista, que dan la bienvenida.

Visitar las Batu Caves no fue solo ir a ver unas cuevas, sino sumergirse en la cultura hindú mediante sus templos, sus gigantescas estatuas y todo su folklore. Para nosotros fue descubrir un poco de India dentro de Malasia, genial!!

En el complejo también hay un templo dedicado a Rama y la cueva de Ramayana a la que no entramos. La plaza principal se encuentra custodiada por la imponente estatua dorada de 42 metros dedicada al dios de la guerra Murugan.

Para acceder a la cueva principal, la Temple Cave, que está a unos 100 metros de altura, hay que subir una escalera  de 272 escalones muy coloridos. Otra cosa que hace a este lugar único.

Subimos las escaleras en etapas, deteniéndonos a tomar fotos y disfrutando del espectáculo que brindaban los monos que viven en los alrededores. Recomendamos estar atentos a los ataques repentinos de los simios que se encuentran siempre buscando algo que comer, son tranquilos pero pueden también atacar o morder, hay carteles que indican no darles de comer con la mano, por algo será.

Al llegar a lo alto de las escaleras la vista panorámica que ofrece el lugar es increíble, pero el show recién estaba empezando, a nuestras espaldas, la inmensidad de esta cueva comenzaba a deslumbrarnos.

Algunos metros antes del ingreso a la Temple Cave hay unas escaleras que van hacia otra cueva, la Dark Cave, una cueva más pequeña donde viven colonias de murciélagos, a la cual se puede acceder a través de una visita guiada.

Finalmente nos dirigimos a la cueva principal, la Temple Cave, tan grande que dentro hay varios altares y hasta un templo. Al entrar caminando dentro de ella uno puede disfrutar del poder de la naturaleza en toda su expresión. Sin dudas viajeros del mundo, si están recorriendo el sudeste asiático no se pierdan la Batu Caves, un lugar increíble, exótico y barato!

Bajar fue mucho más fácil que subir, y escalon por escalon nos fuimos despidiendo de este lugar imponente donde naturaleza y religión se vuelven a cruzar en historias y mitos. Cansados y hambrientos al llegar a la base del lugar nos encontramos con una fila de restaurantes de picante comida indiana dispuestos a alimentar a una multitud. Sin ofrecer mucha resistencia y preguntando poco nos dejamos convencer fácilmente por uno de los camareros que se nos acercó, terminamos comiendo un buen plato de comida típica indiana hechos por los que saben.

Street FoodY hablando de comida tenemos que remarcar que otras de las cosas que hacen atrayente a esta ciudad son su espectaculares mercados de comida callejera, donde a buen precio es posible comer una variedad de platos, para nosotros rarísimos.

El más famoso sin dudas es el mercado nocturno de Jalan Alor en el corazón del barrio Bukit Bintang. Rodeado de hoteles para mochileros, restaurantes y negocios es el barrio por excelencia de los turistas, llamado también el  Golden Triangle.

Así que por la noche decidimos salir a conocer esa calle repleta de gente, donde por momentos se hacía hasta difícil caminar. Prácticamente el lugar se resume a una larga calle peatonal llena de opciones para comer, divertirse y pasarla bien.

Bares con música, terrazas repletas, vendedores ambulantes y muchos turistas mayormente asiáticos, van y vienen. Entre las tantas opciones para comer encontramos un lugar donde hacían cordero asado, un plato irresistible al que un argentino con abstinencia de carne podría jamás resistirse.

Con nuestros sandwiches de cordero en mano caminamos delante de las terrazas de los restaurantes, donde músicos callejeros regalaban canciones a cambio de aplausos, una sonrisa y algunas monedas.

Bueno amigos viajeros espero que esta información les haya sido útil, en el próximo post les hablaremos de otros lugares interesante para visitar si te encuentras en Kuala Lumpur y, ya sabes… no te olvides de compartir esta info viajera, hasta la próxima y buen camino caminante!

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